«Camín Grande» recaba apoyos institucionales contra el tendido, que ha superado el estudio ambiental y es clave para evacuar la energía eólica a la Meseta.
Santa Eulalia de Oscos,
T. CASCUDO
El colectivo «Camín Grande», que canaliza la oposición vecinal asturgalaica a la línea eléctrica Boimente-Pesoz (clave para evacuar la energía eólica a la Meseta), acaba de anunciar un nuevo ciclo de reuniones y movimientos de protesta pasado Reyes. Después de que el Ministerio de Medio Ambiente resolviera favorablemente la evaluación de impacto ambiental del trazado el pasado 21 de diciembre, los detractores del proyecto han decidido mantener viva su firme oposición.
El corredor eléctrico de 400 kilovoltios y 81 kilómetros de extensión que promueve Red Eléctrica Española (REE) pretende comunicar la subestación eléctrica de la localidad lucense de Boimente con Pesoz y conectar en un futuro con el tramo Soto-Penagos. La red persigue la evacuación de los excedentes de energía eléctrica renovable que se producen en Asturias y Galicia, es decir dar salida a la producción de los parques eólicos que se han instalado en la comarca.














